skip to content

Nuestros retos educativos para 2020

retos-2020-scaled

Desde Fundación Santillana nos hemos propuesto cumplir con ocho grandes retos educativos para el próximo año. No son retos sencillos, pero sí ilusionantes. Tanto, que estamos convencidos de que los vamos a hacer realidad. Porque no estamos solos en esto. Sabemos que la comunidad educativa y multitud de agentes sociales se han unido a nosotros para que se cumplan. No solo en España. Iberoamérica participa con la fundación de este proceso transformador que queremos para la educación en 2020.

¿Te unes a nosotros para cumplir los desafíos de 2020 de una manera consciente?

  1. Reflexionar sobre la educación del siglo XXI en Iberoamérica.

No estamos solos en nuestra reflexión. Iberoamérica tiene los mismos retos que nosotros: conseguir escuelas modernas, actuales, adaptadas al siglo XXI. Juntos seguimos estudiando las mejores formas de actualizar sus proyectos educativos y de que los países iberoamericanos sean protagonistas de un gran proceso de innovación. Iberoamérica está llevando a cabo una reflexión profunda sobre sus proyectos educativos para convertirlos en atractivas propuestas para los nuevos tiempos. Remamos en la misma dirección.

 

  1. Incorporar al debate la experiencia de los propios protagonistas.

Los estudiantes son los verdaderos protagonistas del proceso de transformación de la educación. Queremos que se incorporen a esta reflexión y a este debate. Es necesario conocer el punto de vista del alumnado, haciéndole corresponsable de su propio aprendizaje. Se debe actualizar su rol tradicional de escucha para hacerle partícipe activo de estos procesos y que sea capaz de hacer preguntas y conectar las respuestas con sus propios intereses.

 

  1. El compromiso por la mejora de la educación como palanca y motor de cambio.

Esto solo se conseguirá recuperando la fuerza transformadora que tiene la educación, que hace que sea capaz de adaptar sus propuestas a los retos del siglo XXI.

 

  1. Sumar ideas, propuestas y reflexiones en una red que integre nuevas voces y facilite miradas alternativas.

La transformación no se hace de modo aislado, sino sumando propuestas, ideas y puntos de vista diferentes en los que las experiencias de unos enriquezcan las propuestas de otros. Unimos nuevas voces a la reflexión.

 

  1. Llevar la conversación a espacios de encuentro sin los ahogos de lo urgente.

Es necesario crear espacios y habilitar tiempos para el diálogo donde la comunicación y las experiencias sean pausadas, reflexivas y profundamente enriquecedoras. Solo así podremos centrarnos profundamente en el proceso de transformación en el que estamos inmersos.

 

  1. La preocupación por asignar un papel relevante a las habilidades 21 en el aprendizaje.

¿Somos realmente conscientes de los cambios sociales que se están produciendo y de las habilidades que nuestros jóvenes necesitarán para adaptarse a ellos? Solo desde la escuela es posible focalizar el sentido de esta transformación educativa y ser conscientes de la necesidad de conocer y adquirir las habilidades 21 para adaptarse a los retos de la nueva sociedad.

 

  1. Compartir idiomas, experiencias, naciones e identidad iberoamericana.

Tejer redes interculturales entre los diferentes países que componen la comunidad educativa iberoamericana es imprescindible para el progreso educativo que la sociedad nos demanda. Todos los países compartimos el objetivo y la preocupación de dotar a nuestros jóvenes de las habilidades necesarias para que se adapten con éxito a la sociedad cambiante en la que estamos inmersos.

 

  1. Empujar el paso de la reflexión a la acción.

Todos los miembros de la comunidad educativa tenemos la responsabilidad de impulsar este proceso de reflexión-acción que estamos viviendo en la educación y en el aprendizaje. También de concienciar a la administración de la necesidad de poner en práctica las propuestas que entre todos nosotros estamos generando.

 

¿Contamos contigo para hacer realidad estos ocho retos? Sin ti nos resultará muy difícil repensar la educación, transformarla, hacer que sea posible un cambio consciente. Por una nueva educación de todos y para todos. Construida entre todos. Es nuestro deseo para 2020.

La educación nos une.